Estoy casi seguro que en algun momento de la vida, en una corta e intensa vida como la del ser humano, todo el mundo ha tenido la suerte, o la desgracia para algunos, de toparse, gracias a las más remotas e improbables casualidades, con otra persona con la que compartió una afinidad peculiar, en una situación peculiar, con un ambiente, quizás, más peculiar aún.
Seguramente en esa relación no se intercambiaron muchas palabras, ni gestos, solo una curiosidad divertida, que hoy ha hecho que pensando en su aventurera cámara de fotos y en su método de revelar negativos a la antigua usanza, haya recordado como es vivir por lo que te apasiona. Y eso me ha arrancado una sonrisa infantil y muchas ganas de escribir en un blog casi abandonado.
Yo no lo volveré a ver en mi vida, de eso puedo estar seguro, pero creo que lo recordaré siempre que una vieja cámara siga dando el karma-level que merece. Y eso es mucho karma-level en tiempos revueltos…
Aún no hay comentarios por mucho
Deja un comentario
<a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <pre> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>